Ayuda en la crianza
Criar también requiere escucharte a ti.
Criar es una de las experiencias más intensas de la vida adulta. Y también una de las que más puede removerte por dentro.
Quizá te sientes al límite por las rabietas, la falta de sueño, la carga mental o la sensación de no llegar a todo. Quizá la crianza ha traído conflictos con tu pareja que antes no estaban. Quizá te preguntas si lo estás haciendo bien, si pones los límites donde toca, si das suficiente o das demasiado.
Este servicio no te va a decir cómo criar. Te va a ayudar a entender lo que sientes mientras crías, a poner palabras a lo que te desborda y a encontrar una forma de estar en la crianza más sostenible para ti y para tu familia.
¿Para quién es este servicio?
Para madres, padres y familias que necesitan orientación emocional en la crianza. No es un servicio de pautas ni un programa de crianza: es un espacio para comprender mejor lo que te pasa a ti mientras crías. Puede ayudarte si te reconoces en alguna de estas situaciones:
"Las rabietas y los llantos de mi peque me desbordan y no sé cómo gestionarlos sin perder la calma."
"Siento culpa constante: por gritar, por no tener paciencia, por no disfrutar, por necesitar espacio."
"La carga mental me consume: pensar, anticipar, organizar, decidir. Y siento que todo recae en mí."
"Mi pareja y yo no nos ponemos de acuerdo en la crianza y las diferencias generan conflicto diario."
"Siento que he perdido mi identidad dentro de la maternidad o la paternidad."
"La crianza ha activado emociones de mi propia infancia que no esperaba."
"Estoy al límite y siento que no tengo red de apoyo."
"Quiero entender mejor la conducta de mi peque y responder desde un lugar más tranquilo."
¿Qué trabajamos?

Tu regulación emocional
Antes de regular a tu peque, necesitas poder regularte tú. Trabajamos tus reacciones, tu umbral de tolerancia y tu forma de responder al estrés. No se trata de no enfadarte nunca, sino de entender qué te activa y responder de forma más sostenible.

Límites
Poner límites genera dudas, culpa y a veces conflicto con la pareja o el entorno. Trabajamos para que puedas sostenerlos sin culpa y con coherencia, entendiendo qué necesita tu peque en cada etapa.

Culpa y autoexigencia
La presión por hacerlo perfecto, la comparación con otras familias, la sensación de no ser suficiente. La culpa es una de las emociones más frecuentes y paralizantes de la crianza. La nombramos y la trabajamos.

Carga mental y corresponsabilidad
Quién piensa, quién organiza, quién anticipa. Cuando la carga no está repartida, el resentimiento crece. Trabajamos para que la corresponsabilidad sea real, no solo teórica.

Diferencias de crianza en la pareja
Cuando no hay acuerdo en los límites, los horarios o las normas, el conflicto se instala en el día a día. Trabajamos para construir una forma compartida de criar, sin que las diferencias se conviertan en guerra.

La historia que se activa
La crianza tiene un efecto espejo: te devuelve tu propia infancia, a veces con ternura, a veces con dolor. Si tu historia se activa con fuerza, la trabajamos para que no dirija tu forma de criar.

El vínculo con tu hijo o hija
A veces el vínculo es fluido; otras cuesta más. Puede haber distancia, dificultad o ambivalencia. Trabajamos para cuidar ese vínculo desde un lugar honesto, sin idealizarlo.

Entender la conducta infantil
Las rabietas, el "no", la dependencia, los miedos. La conducta de los niños tiene sentido cuando la miras desde su desarrollo emocional. Te ayudo a comprender qué necesita tu peque y a responder con más calma.
¿Cómo trabajo?
Desde un enfoque integrador que combina psicología perinatal, regulación emocional, psicoeducación sobre desarrollo infantil y mirada sistémica familiar.
No doy recetas de crianza ni te digo qué hacer en cada situación. Lo que hago es ayudarte a entender por qué reaccionas como reaccionas, qué necesita tu peque según su etapa y cómo construir un estilo de crianza coherente con tus valores y sostenible para tu salud emocional.
Las sesiones pueden ser individuales (madre o padre), en pareja o familiares, según lo que necesitéis. Presenciales en Barcelona o por videollamada, según lo que os resulte más cómodo.
¿Cuándo pedir ayuda?
La crianza puede desbordar a cualquiera, y pedir ayuda no significa que lo estés haciendo mal. Estas son algunas señales de que un espacio de acompañamiento puede ayudarte:
Lo que dice la evidencia
5–8%
de madres y padres en países occidentales vive un agotamiento parental (burnout). Es real, tiene nombre y no significa que lo estés haciendo mal.
El apoyo reduce el estrés
Las intervenciones psicológicas y de mindfulness para madres y padres reducen el estrés de la crianza, con un efecto que se mantiene en el tiempo.
Tu calma cuida la suya
Tu capacidad para regular tus propias emociones es determinante en la regulación emocional de tu peque.
Fuentes: revisión sistemática, BMC Public Health (2024) · meta-análisis, Frontiers in Psychology (2019) · Zimmer-Gembeck et al. (2022).
Estos datos están para para recordarte que el agotamiento en la crianza es frecuente, tiene explicación y se puede acompañar. Cuidar cómo te sientes mientras crías también es cuidar a tu familia.
Este acompañamiento se conecta con otros momentos: el posparto emocional, la terapia de pareja y la psicoterapia para adultos.
El acompañamiento psicológico no sustituye la valoración pediátrica o médica del desarrollo de tu hijo o hija cuando sea necesaria.
Información práctica
60 min
por sesión
Barcelona · Online
Carrer Rosselló 17, entresuelo · o por videollamada
70 €
sesión individual
300 €
bono de 5 sesiones
Si la crianza te está desbordando y necesitas un espacio para entender lo que sientes, puedo acompañarte.
Preguntas frecuentes
¿Esto es terapia para mí o para mi hijo?
¿Puedo venir con mi pareja?
¿A partir de qué edad de mi hijo tiene sentido este servicio?
¿Esto es lo mismo que ir a un asesor de crianza?
¿Las sesiones pueden ser online?
¿Cuántas sesiones necesitaré?
"No se trata de ser la madre o el padre perfecto. Se trata de criar sin perderte a ti."
Quiero que me acompañes