VOLVER A CONECTAR CONTIGO, LO CAMBIA TODO
Soy Georgina Lacayo, psicóloga perinatal en Barcelona y online, especializada en identidad y transiciones vitales.
Acompaño a madres, padres y personas adultas que atraviesan momentos de cambio y necesitan parar, escucharse y reconectar con quienes son.
¿Puede ser que te sientas un poco así?
Te dijeron que sería bonito. Lo es. Pero también es duro.
Y llevas tiempo sosteniéndolo todo… menos a ti.
Estuvimos intentándolo durante más de un año. Cada negativo dolía más que el anterior. En medio del proceso hubo una pérdida… pequeña, silenciosa, pero profundamente dolorosa.
Cuando empezamos la fecundación in vitro, me prometí no ilusionarme. Pero no es tan fácil contener la esperanza cuando deseas tanto algo, incluso cuando sentía miedo a que todo fuera a ir mal.
El positivo llegó. Y con él, una mezcla que me costaba sostener: emoción, incredulidad y miedo. Pasé todo el embarazo en tensión. Tenía miedo de ilusionarme, de fallar, de que algo saliera mal. Sentía que no podía permitirme bajar la guardia.
El parto fue diferente de lo que esperaba. Me sentí superada, vulnerable, lejos de mí. Y luego llegó el posparto… con sus noches sin dormir, su caos, sus lágrimas escondidas mezcladas con culpa y muchas preguntas.
Amaba a mi bebé. Pero me costaba disfrutar. La maternidad que me habían contado no era como yo la estaba viviendo. A veces las personas a mi alrededor me hacían sentir que creían conocer mejor a mi bebé que yo. Como si sus comentarios y certezas invalidaran mi intuición.
Y me dolía. Porque me sentía invisible. Cansada. Incomprendida. No mirada.
Volví al trabajo sin saber si estaba preparada. Lo hice porque tocaba, porque tenía que seguir. Una parte de mí necesitaba recuperar algo propio. Volver a sentirme profesional, adulta. Recuperar una parte de mí que no estuviera únicamente ligada a maternar. Pero la otra parte, más profunda, más vulnerable, no estaba lista para separarse de mi bebé. Sentía que abandonaba a mi bebé. Y también a mí.
Intentaba hacerlo todo. Estar en todo. Cumplir con todo. Pero por dentro, la sensación era la misma cada día: no llego a nada. Ni al trabajo como antes. Ni a mi casa como me gustaría. Ni a mí.
Desde fuera todo parecía normal. Pero dentro, yo sentía que me había perdido.
No sabía exactamente qué necesitaba, pero sí sabía que no quería seguir sosteniéndome sola.
Solo quería un espacio para parar, sin explicaciones. Para escucharme, entenderme, y volver a mí.
Con calma. Con sentido. Con propósito.
Sea cual sea tu historia, aquí hay un lugar para ti
No necesitas encajar en este relato. Tal vez estás en un proceso de maternidad o paternidad. O no.
Pero sientes que algo en ti pide ser escuchado. Y aquí tienes un espacio para eso: para sostener lo que vives, con mirada, escucha y acompañamiento emocional.
Cuando tu vida cambia por fuera… y tú también por dentro
Puede que desees o estés esperando un bebé. Que acabes de ser madre o padre. Que estés en un proceso de duelo porque jamás serás madre o padre. También puede que te encuentres en un momento de ruptura, de duelo, de cambio profesional, o de esos en los que todo parece estar en su sitio… pero tú no.
Los procesos vitales importantes muchas veces no vienen acompañados de un mapa. Y cuando llegan, pueden remover más de lo que esperabas.
Es por eso que, quizás, sientes que necesitas que alguien te acompañe en el camino.
"No puedo sostenerlo todo"
Estás en todas partes, pero has dejado de estar en ti.
Cumples con todo: trabajo, casa, vínculos, crianza... pero te sientes al límite.
Cuidas, organizas, sostienes… pero nadie te sostiene a ti.
Y aunque lo disimules bien, sabes que no puedes seguir así mucho más.
Este espacio es para ti si necesitas parar, respirar y volver a escucharte.
"No sé quién soy ahora"
Hay un antes y un después en tu vida… y tú estás justo en medio.
Quizá es la maternidad, una pérdida, un cambio vital o profesional, pero algo te ha movido por dentro.
Te cuestionas lo que haces, lo que sientes y hacia dónde vas.
Y te gustaría poder volver a ti, sin prisas ni expectativas.
Aquí puedes reconstruirte con calma, a tu ritmo, desde lo que eres ahora.
"Me siento sola/o con todo esto"
A veces, aunque estés rodeada de gente, te sientes sola.
No sabes cómo poner en palabras lo que sientes. O te parece que no deberías sentirlo.
Lo que vives pesa, y necesitas un lugar donde dejar de fingir que estás bien.
Un lugar donde puedas ser tú, sin tener que explicarte todo el tiempo.
Este puede ser ese lugar. Uno donde no tienes que demostrar nada.












